¿Puedo practicar algún deporte estando embarazada?

¿Puedo practicar algún deporte estando embarazada?

Es estupendo que hagas ejercicio y quieras continuar haciéndolo durante el embarazo. El ejercicio es bueno tanto para ti como para tu bebé y mientras estés sana y tu embarazo sea normal, no hay razón por la que no puedas seguir haciendo ejercicio.

El ejercicio te dará más energía, te ayudará a dormir mejor y reducirá el riesgo de problemas como el dolor de espalda, la hipertensión arterial y la diabetes gestacional. También aumentará tu resistencia y tu fuerza, y te ayudará a afrontar mejor el trabajo y, además va a ser menos probable que aumentes tu peso en exceso.

Y, al mejorar la circulación, tu bebé recibirá más oxígeno, lo cual es bueno para su salud integral.

¿Cuáles son las opciones más seguras?

Las opciones más seguras, especialmente a medida que el embarazo avanza, son actividades de bajo impacto, como caminar, natación, gimnasia aeróbica en el agua y bicicleta estática, que ejercitan tu corazón y tus músculos, pero son inocuas para las articulaciones. El yoga y los estiramientos también son buenos, pero si haces alguna clase de gimnasia, dile al instructor que estás embarazada. O mejor aún, busca clases especiales para embarazadas.

Durante el embarazo, los cambios hormonales hacen que las articulaciones sean más flexibles y propensas a lesiones, razón por la cual el ejercicio de alto impacto debe ser practicado con precaución. Dicho esto, si eres una corredora regular con fuertes articulaciones, podrás continuar durante algún tiempo, pero es importante parar si empiezan los problemas.

También tendrás más peligro de caerte ya que tu centro de gravedad va cambiando y esto afecta a tu equilibrio. Por eso es mejor olvidar deportes potencialmente peligrosos como la equitación, «montar en bici» de montaña o el esquí, ya que una mala caída podría dañar al bebé. Asimismo, los deportes de contacto como el boxeo, el judo o el squash son inadecuados.

¿Me estoy pasando?

Deberías ser capaz de mantener una conversación durante el ejercicio sin llegar a quedarte sin aliento. Si te quedas sin aliento, para, ya que podría afectar al oxígeno que tu bebé vaya a recibir.

Párate siempre cuando comiences a sentirte agotada o indispuesta y trata de evitar el calor, podrías marearte. En el embarazo es más fácil que te acalores, así que bebe mucha agua y consulta al médico si estás preocupada o insegura por alguna cuestión.

* Sólo podemos dar consejos generales, cada embarazo puede variar de forma individual, por favor, ponte en contacto con tu ginecólogo en caso de preguntas o dudas.