¿La lactancia materna es la mejor opción para mí?

¿La lactancia materna es la mejor opción para mí?

La lactancia materna tiene grandes ventajas tanto por razones de salud como por razones de orden práctico, pero la decisión no siempre es sencilla. Aquí te exponemos algunos argumentos que deberías plantearte antes de tomar una decisión.

Bueno para tu bebé

No se puede ignorar que muchas organizaciones líderes en salud, incluyendo la Organización Mundial de la Salud, el Servicio de Salud Nacional del Reino Unido o la Academia Americana de Pediatría, recomiendan la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida del bebé.

Hay una buena razón para esto, la leche materna no sólo tiene una composición nutricional perfecta para el bebé, sino que también contiene anticuerpos que dan protección frente a las infecciones y las alergias. Además es más fácil de digerir, por lo que los bebés alimentados con leche materna tienen menos gases y diarreas y son menos propensos a sufrir estreñimiento. Además, algunos estudios llegan a sugerir que los niños alimentados con leche materna son menos propensos a convertirse en niños y adultos obesos.

Bueno para las mamás también

La leche materna es gratis, fácilmente accessible y con temperatura adecuada, además no vas a perder tiempo esterilizando biberones o preparando la leche artificial.

Es más, la lactancia materna te va a ayudar a recuperar tu figura. La producción de la hormona oxitocina, estimulada por la lactancia materna, hace que el útero vuelva a su tamaño normal. Este proceso natural consume la impresionante cifra de 500 calorías adicionales al día; y todo, ¡mientras estás sentada! Y hay más beneficios: también hay algunas estudios que sugieren que reduce ligeramente el riesgo de desarrollar cáncer de mama u ovario.

No siempre es fácil

Sin embargo, la lactancia materna puede ser un reto. Si, por alguna razón, tu bebé tiene problemas de alimentación, tu producción de leche podría verse afectada, ya que es un proceso directamente relacionado con la demanda del bebé.

Uno de los principales motivos que hacen que las mujeres abandonen la lactancia es atribuido a molestias físicas, dolor por pezones agrietados, conductos bloqueados (mastitis) o infecciones. Puedes empezar a buscar técnicas de lactancia materna durante el embarazo, con el fin de saber lo que se puede hacer para evitar este tipo de problemas una vez que el bebé llegue. Si estos problemas persisten, tu matrona o una especialista en lactancia te podrá ayudar.

También hay algunas situaciones especiales en las que no debes amamantar al bebé, por ejemplo, si tienes ciertas enfermedades graves